Danilo Medina ¿Es ajeno a los actos de corrupción?

Por Daygorod Fabián Sánchez
El Autor es Educador y Comunicador Social de Villa Vásquez

Durante los periodos de gobierno del Presidente Medina se han destapado casos, tanto decimonónicos como actuales, de corrupción de los cuales han resultado enlodados funcionarios de diversas líneas; con el agravante de que los escándalos sirven para fines de destitución pero en el contexto jurídico no se ha llegado a ningún lado.

El último caso ha sido el del Abogado y Catedrático Universitario Yuniol Ramírez. Este hecho me llama la atención de forma sustancial pues la curiosidad se ha enfocado en Yuniol “El Extorsionador” aparentemente con el propósito de desvirtuar la realidad imperante: una nomenclatura mafiosa que opera en la OMSA y el asesinato cruel y vil de una persona.

Desde el primer momento que se espetaron las informaciones preliminares se condicionó el terreno para que la gente vea el asesinato, causado por una supuesta extorción, y no la corrupción y la eliminación física de un hombre como tal. Lo penoso es que este tipo de eventualidades no son extrañas ni señeras, días atrás le tocó al país avizorar la muerte de tres (3) personas, una de ellas supuestamente se suicidó, luego de matar a otros dos (2) en pleno ejercicio de sus funciones periodísticas. La razón fue el resentimiento alimentado por el engaño de una institución que vendía los mismos terrenos cinco (5) y seis (6) veces a distintas personas.

Lo resultante fue la destitución de funcionarios del Concejo Estatal del Azúcar (CEA) y con esta cesantía el Presidente y la Comisión que él mismo designó pretendieron calmar la aspiración de justicia de los cercanos a los tres (3) fenecidos y de todo el pueblo dominicano. Actualmente este caso duerme el sueño jurídico eterno.

Más atrás aún, considero preciso citar, el caso OISOE, donde desde hace mucho tiempo opera un repertorio, de naturaleza mafiosa, que además de llevarse miles de millones de pesos públicos a los bolsillos privados, auspició el suicidó de un arquitecto, que se sintió atrapado en las redes de la corrupción y no precisó salidas a sus dificultades económicas. En este caso el hoy fallecido dejó una nota señalando con nombres y apellidos parte importante de los líderes de esa estructura ilícita, sin embargo esos cabecillas caminan por las calles con niveles de tranquilidad que son de sorpresa para todos.  

Producto del bajo nivel del debate filosófico – político –ideario  que pulula en los discursos de los exponentes partidarios, la descalificación es la primera acción que ha de tomar quien se siente aludido en razón de cualquier denuncia que afecte su imagen o sus intereses. Un miembro importante del principal partido opositor (aunque con sus galloloquismos) ha presentado pruebas, me parecen contundentes, donde el égido del Presidente Medina – José Ramón Peralta - está fuertemente involucrado con la creación de empresas a su nombre, las cuales sirven de suplidoras del Estado (siendo juez y parte) y las mismas a través del Ministro de Agricultura – El señor Ángel Estévez - es a su vez quien firma los derechos de importación de distintos productos. Frente al panorama antes señalado no se han tomado las medidas que ha de esperarse.

...Cualidad del Presidente
A pesar de que no formo parte de las filas moradas, siempre he apostado a que los cambios sociales- políticos - económicos deben realizarse desde los partidos, con la particularidad de que si los partidos entran en una fase de descredito los pueblos tienden a dar saltos al vació con los denominados outsiders. Creo firmemente que debemos vernos en el espejo de Venezuela. Las grandes crisis surgen cuando los pueblos no se sienten representados por sus gobernantes, cuando estos no hablan cuando deben hablar y no actúan cuando deben actuar.


Nuestro presidente no es disruptivo ni con hechos ni palabras, frente al hilo de las gestas de corrupción altamente denunciadas.