Investigan muerte de inmigrantes ilegales haitianos en Las Matas de Santa Cruz

MONTECRISTI. El Ministerio Público investiga las circunstancias que murieron al menos cinco inmigrantes ilegales de nacionalidad haitiana, cuyos cuerpos fueron recuperados de las aguas de un canal de riego en el municipio Las Matas de Santa Cruz, de esta provincia fronteriza.
De las cinco víctimas, entre ellas un niño de ocho meses de nacido, solo han identificado a Sivener Poly, de 38 años; Jean Rene Delien, de 22 años; y Estenoi Dorcevil, de 27 años.
Mientras que una mujer, la cual se presume es la madre del bebé, no ha sido identificada.
Según certificó la médico legista actuante en el caso, la doctora Rosibel Grullón, todos murieron como consecuencia de asfixia por inmersión.
Aunque no se ha confirmado, se cree que en el interior del sistema de agua hay otras dos personas.
Hasta el momento las autoridades manejan la hipótesis de que las víctimas iban en una motocicleta y tras el conductor, de nacionalidad dominicana, notar la presencia de un vehículo que presumía era una patrulla militar, los lanzó a las aguas del canal.
No se informó de personas detenidas por el caso.
Vence plazo
Se recuerda que hoy venció el plazo de la prórroga que otorgó el Estado dominicano para los extranjeros en condición migratoria irregular que se habían acogido al plan y que no habían podido completar la documentación requerida.
Además, el tema ha saltado de nuevo a la palestra pública por las distintas voces que han expresado su preocupación ante la gran cantidad de haitianos indocumentados que están entrando al país.
Precisamente este lunes, Diario Libre publicó un reportaje que destaca que más allá del mercado binacional, en Dajabón se da un negocio con el trasiego de indocumentados del que participan dominicanos y haitianos.
Las frases “por pipá”, “en trullas” o “en caravana” son de las más usadas entre los provincianos para referirse a la cantidad de haitianos que cruzan por diversos puntos y a “cualquier hora del día”.
Dajabón, en el noroeste del país, hace frontera con la empobrecida ciudad de Ouanaminthe (Juana Méndez) en Haití, de la que la separa el río Masacre, con un caudal mermado que facilita el cruce de personas a pie.
Sea a través de las bajas y turbias aguas del afluente o por el puente donde los organismos de seguridad y y funcionarios aduaneros custodian la puerta fronteriza, el paso de personas y mercancías se ha mantenido por años. Este es parte del contenido del reportaje.