Renuncia alcalde tras escándalo sexual en PR

Héctor O’Neill renunció ayer a su cargo como alcalde de Guaynabo, en medio de investigaciones en su contra por presuntos actos de hostigamiento y violencia sexual contra una empleada del municipio que él dirigió por 24 años.
Hace exactamente tres meses que el gobernador Ricardo Rosselló le pidió la renuncia a O’Neill, luego de que se conocieran los detalles de la querella federal en su contra, la cual transó por $300 mil.
Por meses el alcalde evitó salir de su silla, recibiendo el respaldo de políticos dentro del mismo Partido Nuevo Progresista (PNP) que afirmaban públicamente que el alcalde merecía su “espacio” para que la investigación corriera su curso y él pudiera tomar su decisión. A la misma vez, grupos de mujeres continuamente organizaban protestas a las afueras de la Casa Alcaldía y, en días recientes, una manifestante lo persiguió por las calles de Santurce exigiendo su renuncia y tildándolo de “macharrán”.
El Departamento de Justicia realizó una investigación contra el ahora exalcalde que concluyó con un referido al Panel sobre el Fiscal Especial Independiente (FEI). En mayo, el FEI anunció su suspensión sumaria a base de un informe de la Unidad de Procesamiento Administrativo Disciplinario (UPAD).
Con esta determinación, que daba cuenta de posibles violaciones administrativas, O’Neill debió abandonar su cargo y todo lo que lo vinculara a la administración del municipio. Se le ordenó entregar todos los bienes que tenía como mandatario municipal, incluyendo el carro, el celular, las computadoras, las tarjetas de crédito y cualquier otro documento relevante al cargo.
Quedó al mando del ayuntamiento la vicealcaldesa Aurialis Lozada Centeno.
“Debido proceso de ley”
Sobre este desenlace, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares aseguró anoche que “la renuncia que hoy (ayer) el alcalde Guaynabo, Héctor O’Neill, hace efectiva a su cargo es el proceder que corresponde y que le solicitamos públicamente tan pronto trascendió la información en que se fundamentó su referido a la Oficina del Fiscal Especial Independiente”.
El mandatario expresó que “O’Neill tiene derecho a un debido proceso de ley”.

“El sistema de justicia debe proceder, conforme lo dispone el estado de derecho. La confianza en las instituciones de Gobierno se fortalece cuando se actúa con firmeza ante situaciones como las imputadas al exalcalde de Guaynabo”, expresó Rosselló en comunicado difundido por La Fortaleza.
Según informó un portavoz del FEI a EL VOCERO, una vez sea oficial la renuncia, la pesquisa que conduce la UPAD -un foro administrativo autónomo dentro del FEI- se convierte en académica. La investigación del FEI, sin embargo, continúa. De hecho, el alcalde y sus abogados tienen hasta este jueves, 8 de junio, para pedir una reconsideración al panel del FEI o ir directo al Tribunal de Apelaciones, gestión que aún no han realizado. La investigación del FEI contra O’Neill debe concluir en agosto, si es que no solicitan tiempo adicional.
Lo persigue otra pesquisa
Hay otra investigación contra O’Neill en la Oficina de Ética Gubernamental, según ha confirmado la directora Zulma Rosario. Ya se informó que O’Neill cumplió con entregar sus informes financieros a Ética. Uno de los asuntos que se ha discutido públicamente es de dónde salieron los $300 mil para transar el caso con la mujer policía que lo acusó de hostigamiento y violencia sexual.
Este caso también llevó a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres a multar por $30 mil al municipio por encontrar que existía crasa negligencia en el cumplimiento de promover las políticas contra el hostigamiento sexual en el trabajo y la violencia doméstica.
La caída de O’Neill comenzó cuando una mujer policía del municipio radicó una querella en su contra ante la Unidad Anti Discrimen del Departamento del Trabajo federal. Según trascendió entonces, la querella daba cuenta de una relación consensual, que duró cuatro años, entre O’Neill y la mujer policía. Según la denuncia, publicada originalmente por Telenoticias, el alcalde violó y agredió a la mujer policía cuando ella trató de terminar la relación en verano de 2015.
O’Neill transó la querella en su contra por $300,000.
“Que se haga justicia”
El Partido Popular Democrático (PPD) reaccionó a través de Ricardo Vicéns Salgado, presidente del comité municipal de la Pava en Guaynabo. Dijo esperar que esta renuncia sea “el inicio de un proceso, esperamos que expedito, para que se haga justicia”.
“Esta renuncia no debe servir para seguir escondiendo actos ilegales e inmorales. Héctor O’Neill, como todo el mundo sabe en Guaynabo y en las entrañas de su partido, lleva años manejando un andamiaje burocrático y de personal dedicado enteramente a la corrupción”, sentenció en declaraciones escritas.
Emplazó a la persona que sustituya formalmente a O’Neill a no ser “cómplice”.
“Desde ya le decimos a quien resulte electo o electa que su responsabilidad primaria es con el pueblo y no con la continuidad de la corrupción”.
EL VOCERO intentó comunicarse con O’Neill y con su abogado, Joaquín Monserrate Matienzo, pero no devolvieron llamadas. Tampoco fue posible hablar con la alcaldesa en funciones. Fue un portavoz de prensa del municipio quien confirmó la renuncia de O’Neill, pero no se ofrecieron más detalles sobre su salida.
Ahora el PNP deberá buscar cómo llenar la vacante. Ya el exrepresentante Ángel Pérez se ha hecho disponible, mientras el representante Antonio Soto y el senador Carmelo Ríos no han descartado la posibilidad y son los nombres más mencionados para ocupar ahora la poltrona municipal.