¿Está el PLD Acorralado?

Por Daygorod Fabián Sánchez
El Autor es Educador y Comunicador Social 

La vista zahorí de muchos analistas observan un supuesto peligro que asecha al Partido de la Liberación Dominicana, producto de las constantes denuncias en torno a casos de corrupción, donde resultan afectados personajes de principalía en las filas de esa parcela partidaria.

Junto a eso debemos sumar el mayor de los peligros: El Éxito Constante. La falta de oposición bien estructurada ha llevado a que los deseosos de ostentar candidaturas en el partido oficialista inicien contiendas personales e ideológicas en contra de sus propios compañeros.  

Los que han escrito en torno al manejo del poder, desde sus diversos ángulos, coindicen en que cuando una organización con fines políticos obtiene victorias – ante lo ríspido de la oposición – esto los lleva al camino del descuido de las raíces que originan sus ganancias.

En ese camino es en el que actualmente se encuentra el PLD.  No puedo dar muchos detalles de cómo anda la cosa a título nacional, en sus distintas demarcaciones, pero lo que sucede en mi Provincia de Montecristi es una muestra que refleja lo que acaece en el entorno político peledeista nacional.

Ya las discusiones no tienen ralladuras ideológicas, sino que se esgrimen puramente en lo personal y en algunos casos se espetan articulaciones totalmente barriales. La falta de defensa de las pocas cosas buenas que puede exhibir el gobierno, ha llevado a que los sectores más radicales de la sociedad tengan mejor material de discurso, debo decir con toda la razón del mundo.

La falta de respeto de los actores del PLD, durante todos sus periodos de gobierno, de las leyes y de la Constitución ha trillado el sendero del irrespeto generalizado. La crispación ciudadana se encuentra en niveles nunca antes vistos, producto de la falta de respuesta que se supone debió ser la normal no la excepción en materia de políticas ciudadanas.

…¿El acorralamiento del PLD, puede convertirse en su salida del poder?

Debo destacar que una cosa es la convulsión ciudadana en contra del PLD y otra cosa es que los partidos opositores canalicen ese desencanto y lo conviertan en votos para las urnas. En ese sentido y por vías de consecuencias la oposición está en la tarea histórica de demostrarle al pueblo que no son  parte de la estructura clientelar que pretende llegar para quitar los que están y colocar los que colinden con ellos.


Muchas veces la gente siente que los partidos que intentan diferenciarse del oficialismo están en la antípoda de sus intereses. Esa percepción debe ser cambiada para que el acorralamiento que tiene el PLD en la actualidad sirva como plataforma para su salida del poder, de lo contrario el partido gobernante continuará como Pedro por su casa.