Pastor Pablo Ureña se mantiene encadenado en reclamo mejores condiciones hospital Infantil

SANTIAGO.- Custodiado por agentes policiales y encadenado por segundo día consecutivo se mantiene el pastor evangélico Pablo Ureña en la parte frontal del hospital Infantil Arturo Grullón en demanda de la compra de un tomógrafo y la reparación de 6 unidades de quirófanos los cuales llevan años deñados y las autoridades se han hecho de la vista gorda ante la situación donde son recluidos niños de las 14 provincias de la región.
Tirado en un colchón el religioso se mantiene en vigilia en espera de que el Ministerio de Salud Pública dote al centro de salud de un tomógrafo y seis quirófanos.
‘‘Yo siento vergüenza ajena, por que como es posible que para poder operar a los niños tengan que esperar que se estén casi muriendo porque solo hay un quirófano en uso donde no debería de ser así’’, expreso Ureña.