Lo que le Pasó a Mi Amigo Elbis Muñoz (Vin)



POR: PROF. DAYGOROD FABIAN SANCHEZ

Cuando un hombre llamado Miguel, eminentemente joven, trepó el poder del Mando Bizantino, su madre había fallecido y su padrastro también, por lo que debido a su inexperiencia en el ámbito gubernamental decidió buscar ayunantes - consejeros y gente de confianza para él otorgarle cuotas de poder y que estos le pagaran con lealtad, honestidad y por ende buenas iniciativas. Él sabía que producto de su juventud en el trono existían otros aspirantes que deseaban su cabeza literal y figurativamente.
Entonces recordó que conocía desde hace muchos años a un amigo, o al menos él lo consideraba así, que él mismo había salvado de la muerte, ese amigo se llamaba Basilio. A pesar de que Basilio no tenía experiencia alguna en cuestiones de Política o de Estado, gozaba de la confianza de Miguel. Miguel le dio obsequios, favores, lo envió a la mejor escuela de Bizancio y este humilde campesino se convirtió en un culto y agradable Cortesano. Cuando Miguel se convirtió en Emperador nombro a Basilio como Consejero del Emperador, el cargo más importante de la época.
Basilio aprendió con facilidad y mucha rapidez, hasta convertirse en alguien importante y de prestigio en la ciudad. Pero cuando Basilio se dio cuenta de la prominencia que tenía y de considerar que sus cualidades eran muchas, este le dijo a Miguel que le pagara más. Miguel le dijo que le había pagado sus estudios, le salvó la vida y lo ayudó a estar en el puesto mejor pagado y más prestigioso de la época, pero de todas formas le prometió pagarle más dinero y efectivamente así lo hizo. Al encontrarse en medio de tanto dinero, lujos y facilidades Basilio se volvió engreído, codicioso y altanero.
Como la fortuna de Basilio se incrementó de forma desmedida, al igual que su poder, este pensó que ya no hacía falta la amistad de Miguel. El rey se encontraba en apuros, políticos y necesitaba el apoyo de Basilio, pero éste deseaba el trono, por lo que con todas las relaciones que había formado y el poder que había adquirido decidió eliminar, de la existencia política, social y económica a Miguel. Moraleja: Los que te traicionan, son los mismos que en el ayer ayudaste a que fueran algo o alguien en la vida.
Señor protégeme de mis amigos, que de mis enemigos me protejo Yo. (Voltaire 1694-1778