Heinz Vieluf, Tito Bejaran y el Proyecto la Cruz Manzanillo

POR: PROF. DAYGORD FABIAN SANCHEZ
Una forma de celar las verdaderas finalidades, para lograr un objetivo, es dar pistas falsas fingiendo un sostén hacia algo totalmente opuesto a nuestra auténtica intención. Esta táctica fue usada por el entonces joven Otto von Bismarck en el año 1850. Este Canciller de Hierro, era representante ante el Parlamento Prusiano. En ese momento, cuando solo tenía 35 años de edad, debía presentar su postura con relación a la unidad de diversos estados, producto de la división existente en Alemania.
A lo largo de toda su carrera Bismarck había respaldado la mano dura y el poderío de Prusia para asediar otras circunscripciones, pero de repente cambió de parecer y externó ante el Parlamento las grandes cualidades de Austria, que pretendía ser conquistada, y su desprecio por las Guerras, de las cuales él había sido héroe y soldado. Como este no era su modus operandi, los demás Parlamentarios se confundieron y cambiaron de parecer y desaprobaron la invasión que se veía venir a lo lejos. Este hecho le cayó muy bien al Rey y al instante lo nombró Ministro del Gabinete, desde ahí si inició la Guerra y venció a Austria.
Relato este hecho histórico para que veamos la verdadera intención de las cancelaciones y ataques en contra de Peledeistas que laboraban en el Proyecto la Cruz Manzanillo. LA PISTA FALSA: fingir interés en que el proyecto funcione. LA VERDADERA INTENCIÓN: Privatizar el Proyecto y agenciarse sociedades muy lucrosas. Por lo general para lograr estos fines se arrojan aprensas y embistas comunes, para que la víctima no se dé cuenta de lo que en verdad pasa.
Los ataques más comunes usados en contra de un Político como Miguel Tito Bejaran son los siguientes: que solo nombra gente cercana a él o que las personas que él ha recomendado no han llenado las expectativas. Esto tiene como propósito que Bejaran se defienda de lo que ya sabe defenderse, para cuando venga la verdadera intención, no existan mecanismos de rescates. De igual forma esto me hace recordar a Phineas Taylor Barnum, el Rey del fraude del siglo XIX, el cual usaba el espectáculo y entretenimiento para lograr sus fines. Analicemos: ¿No es un espectáculo decir que se desea que el proyecto funcione, cuando no es así, fingiendo un interés que antes no existía o por qué no se mostró desde hace tiempo ese mismo interés?
Los Charlatanes de Europa del siglo XVII y XVIII andaban de pueblo en pueblo con unas pócimas y elixires, realizando grandes trucos de magia, la gente quedaba impresionada y cuando estos se iban la muchedumbre les compraba las pócimas y los elixires. No había ningún truco fantástico en tales elementos, pero producto del engaño el objetivo se lograba y era vender pociones y brebajes. La verdadera intención no es que el Proyecto se recupere, ni siquiera es acusar a Tito y su Dirección Provincial, es privatizar el Proyecto, quitarle poderío a Tito y agenciarse como socio lucrativo.