El 68% de Danilo Medina.


POR: PROF: DAYGOROD FABIAN SANCHEZ


El día de ayer la firma encuestadora CID-Gallud nos informó que dentro de los Presidentes mejores valorados en América Latina, Danilo Medina está a la cabeza. El mandatario dominicano cuenta, según la destacada firma encuestadora, con un 68% de aprobación de su gestión. Su contendor más cercano, en este renglón, es el cuestionado Daniel Ortega con un 48% y los demás están 20 y más puntos por debajo de Medina.
Estos datos nos dan como resultado varias lecturas, en primer lugar la gestión de Danilo, según se percibe en la matizada encuestadora, es la mejor valorada, eso no significa que todo el mundo lo perciba así. Cabe señalar que las encuestas de conformidad con los tipos de cuestionarios pueden variar de un resultado a otro. Como una indagación es el estudio realizado a una población reducida, llamada muestra, para reflejar lo que piensa una población más grande, llamada población total debemos tener presente que si se toma a América Latina como campo de acción, una posible pregunta que se hace en este caso es: ¿Valora usted como positiva la gestión de los Presidentes tal y tal?
Aquí entra el factor comparación. Viéndolo así si comparamos a Danilo Medina con Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Jimmy Morales y otros de nuestro entorno regional, evidentemente Danilo sale mejor valorado. El asunto estaría en observar si esa valoración se transfiere al término de su gestión en votos. Recordemos que en este segundo mandato de Danilo hay muchos problemas que enfrentar de los cuales habrá pocas soluciones.
Considero que esta gestión de Danilo será muy difícil de terminar bien, a menos que tome las medidas de lugar y desmonte muchas mafias existentes en el gobierno
En primer lugar todos los sectores requieren más presupuesto, pero no hay dinero. En segundo lugar la Policía Nacional necesita un verdadero aumento salarial, pero tampoco hay dinero, el pueblo demanda calles, escuelas (ya que las que se han construido se estan cayendo a pedazos), mayor seguridad, mejoramiento de la calidad de vida. Todo esto sin aumentar los impuestos, pues si se toma esta medida eso enfurecería a la población.