¡Cuánta Injusticia!



POR: DAYGOROD FABIAN SANCHEZ


Como muchas personas sabrán laboro tanto en la radio, en Brava 94.9 FM de 7 a 8 de la mañana por el Programa Aquiles Invita Radio como en televisión, donde tengo un programa los lunes, martes y jueves de 7 a 8 de la noche por Villa TV3 de Villa Vásquez. Ayer, precisamente, abordé un tema con tanto dolor e indignación ante la injusticia que vivimos en República Dominicana.
Muchos recordaremos el caso de la jovencita Carla Massiel, la cual desde junio del año 2015 estaba desaparecida y no se sabía de ella ni viva ni muerta. Uno de los implicados en el caso de la niña, Dawin José Trinidad Infante, declaró ante las cámaras datos reveladores como son: hora, lugar, día, fecha y pistas para encontrar pruebas en contra de los autores del hecho, los cuales, supuestamente son médicos y propietarios ligados a la Clínica Integral de la Zona Oriental. Estos le pagaron, teóricamente la suma de 3,600 dólares para que enterrara el cadáver de la niña.
Dawin expresó que el cadáver no tenía órganos dentro y que estaba “rajado” según dijo él. La osamenta de la niña fue hallada, sin embargo sin pruebas en la mano el Procurador General de la República externó que el tráfico de órganos quedaba descartado. Esto llenó de irritación a la sociedad Dominicana, ya que para nadie es un secreto que el móvil de ese vil crimen fue el tráfico de órganos.
A raíz de esto la madre, la familia de Carla Massiel y el abogado encargado de este caso, solicitaron al Procurador de que entregase las pruebas de los estudios realizados a la osamenta de la infante muerta. Estos estudios de carácter forense revelarían si hubo o no extracción de órganos, de lo cual todo el país está seguro de que sí. Para sorpresa de todos el distinguido Procurador no quiso recibir la madre de la niña ni su abogado y lo peor ordenó solo entregar el acta de defunción, donde solo se indica la causa de fallecimiento y no a donde fueron a parar sus órganos y quienes los compraron y extrajeron de forma horrenda.