CRITERIO PLATÓNICO DE LA ENVIDIA Y LA SOMBRA.


Por: Prof. Daygorod Fabian Sanchez

Según la obra la República del Filósofo Platón la envidia o lo que el denominaba sombra, era un estado personal donde incomodaba observar el ascenso o salida a través de una cueva que conducía hacia la luz. Esa luz él la denominó como el conocimiento. Ese conocimiento era concebido como la llave que llevaba al hombre hacia la finalidad de su existencia que es tener conciencia plena de lo que sucede a su alrededor, teniendo juicio crítico - reflexivo de cada cosa.
Para tales fines Platón uso la Figura Literaria o Alegoría de la Caverna, en la misma habían un grupo de hombres prisioneros de nacimiento, encadenados por piernas y cuellos, de modo que solo podían mirar hacia la pared que estaba ubicada en el fondo de la caverna, detrás de estos un pasillo y por el tránsito de este pasillo una hoguera y la entrada desde el exterior. Gracias a la luz que proyecta la llamarada los hombres pueden ver las sombras concebidas en la pared.
Dichas sombras son asumidas como verdad, ya que su suerte de prisioneros los obliga a creer todo y tomar todo como bueno y válido. Luego el intelectual coloca un caso ejemplar: Si un hombre, de los prisioneros, logra desatarse y salir, logrará tener en sus ojos una nueva realidad muy distinta a lo que conocía y aceptaba. Esta realidad esta constituida con árboles, lagos, ríos, etcétera (un mundo de ideas). Este hombre al conocer la verdad (lo que Platón llamó la Idea del Bien) desea ayudar a sus antiguos compañeros prisioneros para que también sean libres, en términos conceptuales.
Pero estos solo se burlan de él tipificándolo de trastornado o loco. A pesar de las burlas el hombre intenta ayudarlos, pero a estos les molesta la nueva realidad del hombre libre y estaban dispuestos a matarlo, ya que entienden que solo es posible convivir con un sólo contexto. De hecho Sócrates comparo esto a su lucha por hacer llegar a los hombres al conocimiento y su condena a la muerte por la negación de los hombres a ser libres. Precisamente esto es la envidia y la sombra, la intolerancia de no aceptar la libertad de los demás y su capacidad de ver nuevas realidades válidas y distintas a lo que conocemos